Gominolas World

  • Home
  • Features
    • Shortcodes
    • Sitemap
    • Error Page
  • Seo Service
  • Documentation
  • Download This Template

CATEGORY >


{Políticamente correctos *con la estupidez*}

Te lo diré con carácter civilizado, siendo políticamente correctos, con mesura y concierto, con paz de espíritu, con amabilidad, solidarizándome, sin ánimo de ofensa, sin malas intenciones, con ganas de que reflexiones, con ganas de darte un abrazo para que esto no te siente mal, sin segundas, ni indirectas, y definitivamete para que quede como una anécdota. Eres ESTÚPIDO/A.
Y ahora, espero que me entiendas.
No es culpa tuya, probablemente ni te hayas dado cuenta, pero siendo sinceros y para quedar bien, es de buenas personas decir la verdad y ser amables, todo muy cíclico y repetitivo, ¿no?
Y voy a referirme en masculino, ya he dicho que va sin indirectas, porque soy una machista...perdón, porque la costumbre de referir a ambos sexos con el masculino me puede y no tengo ganas de ir diciendo: los/as chicos/as...bla, bla, bla. No seais estúpidos. ¡Ah, ya lo sois!
Pero la estupidez no es una enfermedad, sólo un estado mental que se va poco a poco a base de esfuerzo, poca repetición y entrenamiento intensivo.
Eres ESTÚPIDO, me da que ya te lo había dicho, pero me gustaría expresarme para que no quede ningún cabo suelto. Todos tenemos que pasar alguna vez por un estado de estupidez, principalmente porque no hemos nacido sabidos, pero con el paso de los días tu cabeza tiene que ir habituándose a tu entorno. Si en tu entorno estás como el resto, eres medianamente reconocidble a nivel intelectual. Enhorabuena, has dejado de ser estúpido y te has puesto a un nivel superior. Pero, desgraciadamente, eso no acaba ahí.
Todas las personas tienen más de un entorno, y hay que aplicarse en todos los entornos. A pesar de que seáis grandes cerebros en un entorno, si en otro no damos la talla, ¿qué sois? Espera, espera...¡estúpidos! Sé que es complicado, y me atrevo a decir que yo soy estúpida en un único ámbito, pero me entreno, y la intención es una gran aliada.
¿A qué viene todo esto? Pues nunca había escrito una entrada con tantas exclamaciones, interrogaciones, lecciones raras e improperios gratuitos, muy de moda, pero improperios, al fin y al cabo. Así que, por novedad, esta entrada. La estupidez es extrema en algunos momentos de la vida y, por mucho que intentemos que no se nos note, cuando alguien nos parece particularmente atontado, no podemos evitar alejarnos de la estupidez. Ya se sabe, a palabras necias...
Share on:
{Mentiras}

Ahora que se acerca el verano de manera incierta, ya que aun nos queda un poco, es hora de repasar lo que ha sido este año; no porque sea una nostálgica y me dé por recordar épocas pasadas, sino porque ayer mismo me encontré con una palabra que resume todo este año: mentira.
He vivido un completo año de mentiras. En un año, casi sin darme cuenta y además, asumiéndolo, he dejado a un lado las cosas más importantes que tenía hasta entonces, y he abierto las puertas a cosas que no significan nada. Con esto no quiero decir que esas cosas nuevas no me importen, sino que son menos importantes que aquellas que he abandonado.
Sé que he hecho mal. En el transcurso de este año he intenado convencerme de que estaba bien todo lo que hacía y que todos los cambios que se estaban llevando a cabo, algunos hechos por mí y otros realizados por sí sólo, iban a beneficiarme en el día a día. Ahora sé que eso es mentira, una mentira más sumada a mi vida.
Ayer me sentí morir poquito a poco. Fue una sensación extraña. Estaba sóla, derramada en silencio por darme cuenta de que, a pesar de todas esas cosas que he hecho para que mi vida cambiara, cuando de verdad tengo un propósito soy incapaz de llevarlo a cabo.
No voy a cambiar lo que he hecho. Simplemente debo de asumir que es hora de no engañarme a mí misma, sólo a los demás, de que me tengo a mí y a unos pocos y debo concentrarme en esa idea.
Ha sido un bonito día del libro, un muy bien fin de semana, y aunque no he cumplido la promesa de abandonarme por un ratito a mis escritos y a la lectura, he podido terminar uno de los tantos libros que me estaba leyendo y tener dos sensaciones. La primera, que algunos libros son muy predecibles y me gusta tener la capacidad de pillar las ideas del autor. La segunda, que he perdido la mitad de mi poder de conversación, o de expresión. No me siento muy viva a los teclados de mi Blog, me siento perecer y repetirme; debería cambiar poco a poco para así ir avanzando y colocarme en el lugar en el que estaba antes. Esto también forma parte de aquello que he dejado. Antes conversaba mucho, a altas horas, no por gusto sino por coincidencia de horario, y esas convesaciones me aportaban nuevos conocimientos y maneras de pensar. Cada día recibo noticias menos nuevas, la gente a mi alrededor no piensa de manera distinta, o por lo menos se centra en conceptos metafísicos que no llegan a ninguna parte, que no se centran en la vida. No en una vida cotidiana que siempre he dicho no hay que hablar mucho de ella, sino una vida entera, sana y pura, donde lo cotidiano no tiene un seno.
Mis pensamientos rutilan y oscilan entre muchas variables, y entre ayer y hoy lo que escribo aquí es muy distinto. Tenía intenciones de escribir todo lo que se me pasó por la cabeza ayer, pensamientos bastante desgraciados, similares a los que a veces, en un mal momento escribo al describir mi infelicidad. Pero eso no le interesa a nadie y yo no tengo que airear mi vida. ¿Me echabais de menos? Puede que no os acordéis de quien soy, al fin y al cabo, durante este año me engañé a mí misma pensando que soy amable.
Pero se acabaron las mentiras, a la gente le gusta mentir pero siempre dicen que les gusta que sean sinceros con ello, pues empecemos.

P.C: Algo de lo que últimamente siempre me olvido, yo también te quiero.
Share on:
{Carta a un cañón}


Querido cañón:

Hoy un gato se ha posado sobre ti y La Luna se ha alarmado. El hombre de frac y sombrero de copa ha pensado que si lograra ver a un gato volar por los cielos y salir airoso de la intrépida aventura, dejaría el bastón y, cámara en mano, subiría al cielo por escalera para enseñarle la proyección al satélite terrestre.
Mientras, cañón, creo que te abandonarías al desasosiego al que te has apegado, tan allegado al suelo, sin poder participar del viaje felino que tú con pólvora y silencios de batalla has fabricado.
Mas no creo que la desesperación deba acudir a tu vera, es recomendable que recorras mundo, que te alejes de La Luna tormentosa, esa que siempre está en tus noches aunque no la veas. La Luna caprochisa nunca se separará de ti, te tendrá sumiso varado en la orilla del mar, junto con promesas de espuma y sueños de azafrán.
Vete, cañón, recorre los senderos de la vida y amplia tus vivencias, lejos de satélites y gatos temerarios en busca de las alas que otorgas. Vete, vete, y a prende a vivir.

P.C: Feliz Día del Libro.

Ruth Salinas.
Share on:

{Única e inigualable}


Estoy de viaje.
En el camino de la incoherencia, por la calle bobería, me encontré con una granja. En los mundos de Yuppi hay nubes de algodón, de éstas que nadie sabe a qué huelen y que siempre tienen colores palo como rosa, azul, morado...En mi mundo hay granjas, aunque bien escondidas las muy pinochas, no por mentirosas sino por pajosas.
Me sé muy rockera este fin de semana y con muchas ganas de sacarme el endiablado calor de encima, sin saber cuándo una tiene que coger el abrigo y cuando dejarlo, o si no como estos días tontos en los que cada cinco minutos te colocas el jersey y con las mismas te lo vuelves a quitar, sin acordarte de que ya te lo abías quitado y vuelto a poner unas dos veces antes de tener conciencia de que te lo quieres quitar otra vez.
Para que luego la gente esté siempre preguntándose si vino antes el huevo o la gallina, en vez de preguntarse qué vino antes, querer ponerte una chaqueta o ponértela a sabiendas de que te la querías quitar. Yo me pongo una chaqueta porque me la quiero quitar, y luego me la pongo porque no sé qué hacer con ella.
He pasado poco rato en la cama. Dicen que dormir, dentro de lo que cabe, es malo. Porque gastas muchas energías en dormir y si duermes mucho, te da dolor de cabeza y luego no puedes echarte en el sofá. Asi que, irremediablemente, si duermes mucho luego no puedes dormir hasta mucho despúes, que viene siendo lo mismo que si duermes poco pero puedes volver a dormir en poco tiempo. Al final voy a terminar por odiar dormir, principalmente porque se pierde un tiempo precioso, y yo ya he descubierto que se puede pasar haciendo cosas más (o menos) productivas. Secundariamente porque en esos momentos de vigilia donde no duermes y sólo te queda pensar, maldito es el día en el que tienes problemas o dudas sobre algo, porque a base de pensar no duermes.
Me he concienciado. Porque parecería patética si dejara que un libro me venciese. Así que lo he cogido, me he encarado a él y hemos tenido un par de palabritas. Yo le he prometido venderle unas cuantas horas por un precio módico y exclusivo, ya que las rebajas del tiempo se terminaron el año pasado. A cambio del tiempo el libro me vende un poco de paciencia y comprensión, a ver si me funcionan para asimilarlo mejor. Yo creo que, después de todo, el libro me está ayudando a canalizar mis deseos de asesinar en otra cosa, o persona.
Y finalmente, para no demorarme mucho que tengo una serie de cosas absurdas y estúpidas que hacer, me he desquiciado un poquito. Pero sólo un poquito, sin sustos. Al final alguien que yo me sé iba a tener razón y necesitaba respirar el aire del monte una vez más para aclarar mis ideas con la paja clavada en el trasero. Sin embargo, ¿para qué voy a querer ir al monte cuando me he encontrado una granja?
Share on:

{Libertad}


Hoy soy libre.
Hoy recorro los momentos olvidados
de los rincones solitarios,
en un intento poco logrado
de leerme el sumario.
Hoy soy libre.
No porque el agua toque mi cara
no porque el día no se aclara,
porque sé que soy libre
porque sé que no se acaba.

Y hoy puedo pensar en mil cosas en las que me podría deterner a reflexionar, mil palabras exquisitas dispuestas a saltar de mis labios, mil imágenes congruentes declaradas en glosarios; pero sólo puedo decir que soy libre, no porque esté en democracia y, entre tanta historia, agradezca no haber vivido la dictadura, sino porque soy libre sin reparos, porque logro los propósitos indeseados, porque soy yo, única, inigualable, odiosa, insufrible, querida, endemoniada y, por qué no decirlo, defectuosa.
Hoy me escondo detrás de una cortina, expectante ante el mundo, con los ojos abiertos como platos en busca de una persona paseando o de un perro andando, como si nadie más que yo pudiese admirar la tarea más común, como si nada fuera tan emocionante que mirar a una persona, habiendo tantas en el mundo y viéndolas a todas horas todos los días.
Pero es lo que tienen los días libres, que no son libres porque no estés con ataduras ni porque se respeten todos tus derechos designados en una Ley del Fuero Español, sino porque ves la vida sin prejuicios, sin problemas, porque te quitas los inconvenientes de encima como si fueran algo sencillo. ¡Sencillo!
He descubierto cómo resolver las incomodidades. Porque ante el hecho de tener que estudiar sin contemplaciones, enfrentarme al texto en cuestión pensándolo como algo divertido y ameno me convenció a mí misma de que así era, y he de decir que nunca disfruté estudiar más como hoy, esperando que sirva de precedente para que así mi vida sea más clara. A poca gente le gusta estudiar, pero puestos a hacerlo, más vale que se adecúe.
La libertad también va unida al ego, hoy me veo magnífica y esplendorosa. Hoy estoy feliz, y como diría una gran conocida, Nuitari nos libre de mi felicidad, porque es traicionera. Es una mala amiga depositada en lo intrínseco de la circunstancia, una compañera que agrava mis queridos defectos, un felino agazapado que espera su presa desprevenida; mas cuesta encontrar personas desprevenidas de mí.
Así que hoy simplemente estoy relajada, feliz y tranquila, a pesar de que un poco exhaltada y cansina, en una antítesis aprobada, decidiendo actuar como muchas personas a las que les va bien, y a pesar de pecar de copiona, o de poco original, siempre es bueno vivir un poco en la ola, para luego cuando estés fuera de ella poder seguir entendíendola o descubriendo sus acciones sin necesidad de tener que permanecer en ella. Es como la fantasía, un día real y el resto, agradecidamente, en Gominolas World.
Share on:

{1 día de...

...embarazada.
...noviazgo.
...silencio.
...tonta.
...lesbiana.

Y aquí esta mi primera semana laboral programada para no sé sabe qué semana del año. Es un nuevo experimento o investigación, como guste llamar, que estoy decidida a llevar a cabo aunque tenga que ser en la soledad de mi habitación con mis peluches. ¿Por qué he elegido ser estas cinco cosas? Algunas debido al tiempo y otras por la experiencia, que pasaré a detallar a continuación.
Un día de embarazada porque es un experimento sobre la voluntad del ser humano. El poder comprarme una barriga de plástico e ir por la calle, tan joven y pequeña que soy, como si ya estuviera embarazada por uno de estos deslices de adolescente, debe ser algo totalmente fascinante. Subirme a una guagua o un tranvía lleno de personas y que alguna sea capaz de levantarse para dejarme sitio, tirar sin querer unos papeles al suelo para ver si alguien me ayuda, ir a las tiendas de ropa de premamá para ver la cara de las dependientas y, ya puestos, la del resto de personas que pasen por mi lado, eso tengo yo que realizarlo.
Un día de noviazgo por ir en contra del mundo. Las parejas normalmente siempre tienen en la cabeza que van a durar muchísimo tiempo y a mí me gustaría desmitifcar este hecho. Estar un sólo día con una persona y, a sabiendas de que el tiempo apremia, ver de qué somos capaces de hacer y luego valorar que, si todo surge según la lógica, probablemente disfrutemos mucho más ese único día que dos meses de relación. Y a pesar de que es lo más complicado de cumplir, a no ser que me busque algún pendejo por ahí, es el que menos me hace falta realizar para saber los resultados, y para concluir que las parejas deberían de ir tan despacio, pero despacio como los caracoles, y dejarse de panochadas que luego no servirán para nada, simplemente disfrutar de los días sin pensar: "todavía me quedan muchos más, no nos desesperemos".
Un día de silencio, como la hora de Dalila. Donde milagrosamente no se tenga nada que comentar y, aunque se tenga, no se pueda hacer. Es como la penintencia de la castidad que se autoimponen los curas, aunque sinceramente pienso que la penitencia del silencio debe de ser más aterradora ya que, en un supuesto y por razones del azar, si me tocara callar un día donde hay un debate, o surge una discusión en la que tenga muchas cosas que decir pero sin poder decirlas, probablemente moriría atragantada con esa palabras que no dejo salir de mi boca. Un día que puedo cumplir, muy a mi pesar, sin ningún tipo de dificultad añadida a parte de la de cerrar el pico.
Un día de tonta por el hecho de probar cosas nuevas. Hoy con ayuda desarrollé una graciosa teoría sobre la repetición y el probar cosas nuevas sin ánimo de lucro, pero digo yo que de ser un día tonta debe salir algo positiva. Hacerme la tonta no porque me considere lista, sino porque hay tontos y tontos, y yo estoy hablando de la persona más agilipollada que nos hayamos encontrado cada uno en nuestra vida. Asi se podría ver todo desde otro punto de vista que en ocasiones es necesario, no verlo todo desde arriba sino desde un escalón más bajo.
Y un día de lesbiana, con ayuda de alguna mujer que me quiera acompañar, pero medio lesbiana, nada de besos que todavía no estoy preparada para eso. Pero sí una amiga con derecho a roce, cogiditas de la mano, unidas a todas partes, miradas curiosas, gestos obscenos...en fin, todo lo que hago todos los días con Dalila pero con la mentalidad de ser lesbianas, a lo mejor deba hacerlo con una amiga que necesita un empujón. Esto es simplemente para ver como reaccionarían las personas liberales que dicen que no les importa cuando vieran que a lo mejor llega a ser verdad, porque es muy bonito comentar pero luego cuando descubres que tienes una lesbiana al lado, puede que no te haga tanta gracia que te haga cosquillas o te acaricie con amistad.

Deberé pensarme el resto de semanas laborales, o algún fin de semana extra sobre nuevas cosas que hacer para ver las reacciones o experiencias que aporta. Deberé organizarme el resto de las semanas o por lo menos recibir consejos sobre qué cosas pueden vivirse en un día sólo o qué experiencias nos gustaría realizar en un breve espacio de tiempo. Ahora sólo tengo que aceptar sugerencias, recibirlas, llevarlas a cabo y pensar...¿cómo sería un único día de cariño satánico?
Share on:
  • ← Previous post
  • Next Post →
  • Este blog está lleno de ideas que se me pasan por la cabeza. La intención (la mayoría de las veces) no es ofender.
  • Hola, mi nombre es Ruth y soy ingeniera aeronáutica, residente en Madrid (España)
140x140

Ruth Salinas

Founder of the website
Facebook Twitter Instagram Spotify
Labels
  • Abril
  • Adiós
  • Año
  • Cambios
  • Diciembre
  • Enero
  • Sentimientos
latest posts
latest comments

Popular Posts

    Cheshire Cat (Gato Risón) Cheshire Cat (Gato Risón)
    no image Transhumanismo
    Igual no somos tan brillantes Igual no somos tan brillantes
    no image School Days
    no image Vivir en la parra
    no image Un año y once meses
    Crazy La La Land Crazy La La Land
    No me malinterpretes... No me malinterpretes...
    no image Hobbies malos
    no image Cuando quieres matar a alguien
Powered by Blogger.

Contact Form

Name

Email *

Message *

Este blog está creado para expresar mis ideas y compartir mi vida y mi forma de pensar. No dudes en compartir tus pensamientos conmigo y en darme feedback por las redes sociales.

Facebook Twitter Instagram

Gominolas World

  • Home
Created By SoraTemplates | Distributed By MyBloggerThemes