Gominolas World

  • Home
  • Features
    • Shortcodes
    • Sitemap
    • Error Page
  • Seo Service
  • Documentation
  • Download This Template

CATEGORY >


{La gravedad no me afecta}

Vamos a ponernos serios, si yo permanezco con los pies en la tierra es porque quiero. No voy a alardear de poder ir volando por ahí, ni de que Newton lo hubiese tenido más fácil si se hubiera esperado y me hubiera conocido. Pero las cosas son así: la gravedad no me afecta.
Conmigo eso de ponerse serios me da que no resulta ser un éxito, y no porque no me tome las cosas a pecho, oigan, eso tampoco es así. Es simplemente porque cuanto más seria quiere ponerse una persona, más nos tenemos que dar cuenta de que aquello que nos vaya a decir hay que hacerle cero caso.
Las cosas son así, las cosas están claras: si una persona va a decir algo serio, no necesita decirlo. Sólo tiene que decir lo que va a decir, que la lógica y el sentido común nos hacen reaccionar de la manera adecuado con respecto a ello. Las cosas son sencillas: acción-reacción.
Si que hay casos a tener en cuenta, pero ello ya no sería una persona con el sentido común en su perfecto estado y, por tanto, es la excepción que confirma la regla. Entiéndase con excepción que son varios de millones de personas, resultará que ahora somos más vanguardistas de lo que creíamos. Pero bueno, siempre nos quedará saber que este tipo de personas, si van a sí por la vida, cuando se crean lo máximo se pegarán un tremendo golpe equivalente a su ego, a su superioridad, a su falta de consciencia y a todo lo demás. Las cosas son consecuentes: la magnitud de la fuerza será igual al peso.
Todo tiene su lado bueno, en realidad, porque por muy serios que nos pongamos, siempre hay tiempo para el humor, la diversión y el placer. Y por qué no decirlo, el placer lo encontramos en los sitios más inesperados, y en los esperados puede que nos encontremos aun más placer. Mas a falta de placer, bueno es buscarlo y apañárselas para lograrlo *sin segundas, más bien terceras*. Las cosas son satisfactorias: a mayor rapidez del movimiento, mayor es la intensidad.
Para terminar, y teniendo en cuenta que la gravedad no me afecta, me quedaré pensando en si habrá a alguien que a quien tampoco le afecte. Las mandarinas, tal vez, pero ellas ya están acostumbradas a esto; y es que, como dirían los estoicos, el destino nos lleva irremediablemente a repetir todo lo hecho. Por esta regla, a partir de ahora voy a hacer todo lo que a mi me plazca y me guste, para que todas mis vidas sean tan fantásticas y tan poco gravitatorias. Las cosas son así de cíclicas: todos los seres describen órbitas elípticas con el destino en uno de sus focos.
Y que venga alguien a decirme que la Física no es producente.
Share on:

{Cansancio Mental}

El cansancio mental se pega. Se pega de pensarlo, de no tenerlo y preguntarlo. Se pega porque no sabes donde está, y basta que te lo recuerden para que te pegue sin avisar. Se pega cuando no sabes lo que es, y tras una explicación empiezas a darte cuenta de que es exactamente lo que explica tu situación: estás cansando mentalmente, y todavía no te habías dado cuenta.
Lo piensas y te cansa, lo dejas de pensar y sigue cansando, y por mucho que lo intentes, sólo hay una forma de solucionarlo: descansa. Descansa la mente, no pensando en pajaritos, ni en campos llenos de flores con ovejas soñadoras intentando conciliar; descansa pensando en lo que te cansa, buscándole soluciones u optativas, e intentando descubrirlas donde más cerca están. Seguramente, las soluciones te las estén dando y no has sido capaz de verlas, sino que has decidido buscar soluciones inventadas, cansando más la mente.
Ahora que lo escribo, yo también estoy cansada mentalmente. Cansada de luchar por la misma cosa, sin obtener resultado. Cansada por no hacer lo que quiero, y eso es contraproducente.
Soy una chica de pasiones, pasiones malas. Y las llevo hasta las últimas consecuencias, consecuencias buenas. A través de mis pasiones malas obtengo buenos resultados y eso no puede ser sino porque esas pasiones no son malas por su perversidad, sino porque a mi no me gustan. Me gustan por ser mis pasiones, no me gustan por saber que me gustan.
Y lucho contra las imaginarias adversidades, lucho porque no me gusta que me guste lo que no debería de gustarme. Lucho por ser cada día un poco más cobarde, y no sé por qué motivos me empeño en ser valiente. Hoy dejé de luchar, me rendí. Pensé: "¿por qué no soy valiente? Al fin y al cabo, por un día valeroso no puede ocurrir nada malo". Y cuando dejé de librar mis batallas y empecé a pensar en mis pasiones, ahora buenas pasiones *porque ya me gustaban*; alguien empezó a luchar por mí.
¡Demonios! ¿En qué momento se le ocurre? Y sí, iba a ser valiente, iba a hacer lo que quería, como quería, cuando quería y porque sí, para que voy a dar más explicaciones...Pero siempre hay algo que lo impide, y esta vez no fui yo a pesar de que eso no me haga sentir mejor. Se dieron las condiciones exactas hasta el último momento. Es como si alguien con vértigo estuviera bajando por el ascensor de la Torre Eiffel, y cuando ya llega al último piso para besar la tierra y gritar Aleluya, el ascensor vuelve a subir.
Y como no, sigo cansada mentalmente por haber desperdiciado la oportunidad de descansar mi pensamiento, o mejor expresado, sigo cansada por haber tenido la mala suerte de que las indirectas no llegaran a su destino. Cuando uno sabe que algo malo va a estropear ese momento de descanso, intenta dar explicaciones. Otro día tendré que hablar de las explicaciones o las excusas, son un mundo completamente aparte. Y sí, ya he hablado de las indirectas, pero a veces yo misma me sorprendo describiendo indirectas tan sutiles y sofisticadas, que sinceramente, me avergüenzo de mi osadía.
Y en resumidas cuentas, hoy me he dado cuenta de que estoy cansada mentalmente, físicamente y todos los mente *como la mente* posibles. Me he dado cuenta de que debo ser valiente, o que los demás deberán serlo por mí. Me he dado cuenta de que mi vida tiene pequeños matices "tocanarices" y me he dado cuenta de que, si alguien también está cansado mentalmente, la vía más rápida es la de solucionar los conflictos.
Porque a veces, aunque parezca que cada uno debe solucionarlo todo, los pequeños matices *aquellos imperceptibles y que no se tienen en cuenta* son los que descansan la mente.
Share on:

{Eidética agonía}

Y volvieron las pesadillas. Malos sueños es una manera bastante amable de considerarlas, me ahogan, y no quieren soltarme de la gargante. Me hieren y no quieren soltar el arma. Me duelen, martirizan, desesperan...Hoy es un día triste, triste porque es triste y los días tristes lo son. Triste porque no tenía un día triste desde hacía bastantes meses, y eso pocas veces lo he logrado en la vida. Y triste porque ha vuelto el agobio, la agonía, y más grande es el agobio al no saber cuando él mismo tiene pensado irse.
Nunca he sido de no ahogarme en vasos de agua. Considerando mi tamaño, podremos comprobar que me podría ahogar en un vaso de chupitos si me lo propusiera, y conociéndome tendría éxito en mi sucidio, aunque ya puestos a considerar y conocer, aceptemos que mi valentía se reduce a un minúsculo e inexistente recoveco de mis no capacidades; siempre podremos encontrar a alguien que me suicide por mí.
He respirado mucho, ni una vez por la boca, una cosa es tener pesadillas y otra muy distinta cambiar mi forma de ser y mis aspectos por ellas. Eso es malo, si lo pienso, ya que tal vez si cambiara algunas cosas de mi las pesadillas no se apoderarían de mi vida. Una vez escribí en mi libreta, aquella que ahora está tan olvidada *y lo acabo de recordar, recordando a su vez que este momento ya lo tuve una vez, el de olvidar mi libreta quiero decir*, que es posible que la vida me ponga tantas trabas para que no me desvíe del camino o, en su defecto, que yo misma me ponga trabas porque inconscientemente no me quiero desviar.
Y sí, lo sé, el problema es únicamente mío. Me gustan las desgracias y no las asimilo bien, pero eso es lo que me gusta: vivir mis desgracias o fabricarme algunas si no tengo nada mejor que hacer. Llevaba mucho tiempo feliz, era hora de cambiarlo. Y he respirado una vez más, para analizar las cosas con más calma y así discernir entre las verdaderas pesadillas porque...en realidad no hay ninguna. Pero si no las hubiera, ¿qué sería de mí? Necesito ahogarme, necesito agonizar, necesito no ser feliz.
Escribiéndolo, por primera vez, me queda bastante claro. Felicidad es una palabra no reservada para mí, ni siquiera puedo comprarla, o sentirla. Me queda verla en los demás, y desearla fervientemente, envidiándola, aún sabiendo que aunque la pudiera conseguir no la querría y ya me encargaría de agobiarme otra vez para tener las pesadillas más cercanas y olvidarme de que lo que verdaderamente está cerca es la felicidad. Pero no la necesito, no la quiero.
Que se la quede quien le apetezca, hoy y el resto de mi vida mi felicidad está en venta. No me la merezco, no la siento ni la padezco. Se aceptan las pujas más bajas, ya que desprenderme de ella, si es que alguna vez se ha unido en mi camino, no me costará nada. Cierto, si que estuvo ahí, en esos días donde todo era perfecto, donde los problemas los solucionaba con maestría, con grandeza. Sumo y a otra cosa, todo era bonito, podía hacer que la gente se sintiera bonita a partir de ello, que todo fuera perfecto, que nada pareciera malo. Sé como conseguir que siga así, ahí están estos meses tan maravillosos.
Quizá otro día o en otro momento. Quizá cuando nadie sea feliz o cuando alguien también venda su felicidad. Quizá cuando exista una oportunidad. Quizá cuando comprenda o sea capaz de entender que yo también merezco un pelín de bienestar.
Pero hoy no. Hoy me quiero dormir, aun sin hacerme falta, para encontrarme con mis pesadillas. Quiero despertar y que sigan ahí, vivitas y coleando. Quiero hundirme en mi vaso de chupito, y con dos gotas ahogarme. Quiero estar sola. No quiero estar con alguien. Quiero que mis pesadillas se queden atrapadas en mi vida, y no quiero estar con alguien a quien esas pesadillas puedan perseguir. Hoy no me hacen falta los amigos, ni la vida. Me quedo aquí, sola, con nadie, sólo mis pesadillas. Y ahí me ahogue, mañana será un nuevo día. Ellas ya no me atormentarán, no estarán conmigo...sólo tengo que esperar.
Share on:


{Juguemos a Satisfacer}


Te propongo volvernos locos, sumirnos en la agonía y dejarnos llevar por las pasiones, las malas pasiones, para terminar en una espiral sinsentido donde el más inteligente es el que paga por la ignorancia.
Juguemos a ser cometas, marionetas del mundo y del tiempo, donde cada sonrisa es un anhelo, donde cada palabra mal dicha es una condena, donde las horas se hacen eternas.
Juguemos a ser comandantes, navegantes de una nave rin rumbo ni destino, observando el horizonte sin poder distinguir la línea que separa el nerviosismo de la hartura.
Juguemos a ser hipócritas, mentes maquinando la posibilidad de ser los mejores en algo, de levantar la voz más que el otro para así demostrar una autoridad inventada, una autoridad sólo imaginada que les deja en un renglón más bajo.
Juguemos a ser cariñosos, a olvidar todo lo pasado y darnos cuenta de lo errado; a creer, ilusamente, que todos pueden ser tan pesados, tan inútiles o tan pasmados, de caer en las redes de una víbora escrupulosa, que no discierne entre una palabra sentenciera y una mirada asesina.
Juguemos a ser valientes, a arriesgarlo todo a una sola mano y perder la partida, y cuando todo el mundo lo daba por terminado, sacar el comodín y ganar el mundo.
Juguemos a ser bailarines, al son de los que marcan la diferencia, al compás de las palabras intencionadas, al ritmo de los entendidos, pues sólo así podremos ser especiales, ya que de la mediocridad es imposible salir.
Juguemos a ser fotógrafos, representando el mundo que nos rodea, reflejando realidades alternativas, soñando con futuros próximos en momentos de soledad, consiguiendo, tan sólo un momento, que el peor de los días se convierta en la más graciosa de las tardes.
Juguemos a ser psicólogos, analizando el mundo en busca de la pista adecuada que nos abra el camino de las dimensiones desconocidas, descifrando con altanería los misteriosos designios sin saber, ni tan siquiera suponer, que lo que no se conoce no se puede analizar.
Juguemos a ser manipuladores, y a ser manipulados, ya que constantemente el manipulado se ve incapaz de serlo, y el manipulador la mayoría de las veces no puede hacerlo.
Juguemos a ser malvados, a comportarnos como nadie lo hizo, a decir lo que nadie pensó y a actuar de la manera más impropia, poniendo a prueba los carácteres más débiles y afrontando las consecuencias.
Juguemos a ser hiperactivos, a recorrer los caminos sin un atisbo de cansancio, ya que éste se ha arraigado en el cuerpo y forma parte del día a día, haciéndose fuerte pero pasajero.
Juguemos a ser envidiosos, a envidiar a las cometas, los comandantes, los hipócritas y cariñosos; los valientes, bailarines, fotógrafos y psicólogos; manipuladores, malvados hiperactivos y, por qué no, envidiosos.
Y, faltaría más, juguemos a satisfacer. A cumplir la voluntad de alguien, a dejarnos caer en su merced, a no pensar en nada más que en el placer, sentir sin ánimo de ofender, soñar, volar. Satisfacer las ganas de aprender con los demás, de sentir las situaciones que no querías ver, de admirar los momentos que no pudieron ser, de ver las oportunidades siempre presentes e ir a por ellas rotundamente.
Te propongo volvernos locos, sumirnos en la agonía y dejarnos llevar por las pasiones, las extremas pasiones, para terminar consumando los sentimientos en un torbellino de ideas donde, el que sea capaz de recopilarlas, estará saciado.
Te propongo algo: satisfáceme.
Share on:

{Guía para el bloque de picón canario}

Un título curioso, teniendo en cuenta que no me voy a demorar mucho en hacer comentarios relacionados con él, pero el simple hecho de escucharlo el Viernes hizo que se me saltaran las lágrimas, escondida entre los hombros de Brenda para que no me descubrieran. Y es que encontrarse en un sitio inhóspito, desolado, viendo como una mujer que se expresa con frases tan elocuentes como "la amasadora que amasa", o "el bloque de Canarias es distinto de la Península, por eso actualmente se está haciendo una guía para recopilar sus propiedades. No sé como la bautizarán, supongo que guía para el bloque de picón canario, o algo así"...eso, señores, es digno de escuchar y de ser reído.
Hasta aquí mi breve comentario sobre la estancia en un lugar, que si bien fue harto interesante una vez estuve en mi casa y me puse a analizar la visita, en el momento de vivirla perdió interés frente a otras cosas que, anecdóticamente, eran menos interesantes. Puede que no sea relevante comentar este tipo de cosas, pero en cuanto lo escuché vinieron a mi mente esas palabras escritas en el título de una de mis entradas, y si yo me acuerdo de mi blog en algún momento de mi vida, es porque es de vital importancia escribirlo.
Creo que hoy haré una entrada breve, así que me faltán todavía diez párrafos por escribir, comprobado científicamente que siempre que digo eso, es que escribo muchísimo. Es como en Pasapalabra, que cada vez que anuncian al concursante que no ha fallado todavía, en la siguiente definición falla.
Mañana será un día fascinante, lleno de fuego, chuletas, uas costillas entre dos *y que nadie se atreva a apuntarse*, barbacoas hechas por jóvenes o más bien por maduritos que deberán emplazarse en el lugar para que no salgamos todos chamuscados; y por supuesto, lleno de campo, de monte, de nombres extraños, y de esperanzas de poder perdernos por entre los árboles *si es que los hay* con una botellita de agua indiscreta y un libro para apuntar las peripecias de los perdidos en medio de un monte hecho polvo. Porque Nuitari mío...¡qué ganas de perderme en el monte! Es la frase que más repito desde que me dijeron que iba a ir al monte. Como si tuviera instintos asesinos de querer matar a alguien en la soledad del bosque, o de matarme a mi misma, a base de estar perdida tres días sin beber ni comer *bueno, beber lo que de la botellita de sí*
Va a ser fascinante, y no me despediré en plan mis últimas palabras por si no tengo la oportunidad de volver a escribir aquí. Simplemente me iré, como siempre, decidida a redactar más entradas para los lectores, decidida a compartir mis momentos. Y os aseguro que escribiré eternamente, aunque tenga que inventar Internet en la ultratumba.
Share on:

{Perdóname padre...}

...porque no hubo divinidades en mi vida.
...porque he dicho mil nombres sagrados.
...porque no creí en seres alados.
…porque he sido cruel y vengativa.
…porque he matado corazones.
…porque me he perdido en obsesiones.
…porque arrebaté fantasías.
…porque imaginé desilusiones.
…porque adoré las seducciones.
…porque envidié hipocresías.

…porque pocas veces en la vida, observamos alrededor y comparamos. Porque no es cuestión de ver algo, pasarlo por el cristal de la mala educación, y equiparlo a otro algo de misma naturaleza. Porque las comparaciones se quedan en significados vacíos, no son buenas, puede que tampoco sean malas; no tratamos de comparar algo con nada, no tratamos de admirar ese algo sin tener en cuenta factores externos.
…porque no me equivoco si digo, con todas las de perder el factor sorpresa por el camino, que las ilusiones se terminan con las percepciones. Porque la percepción depende del estado de ánimo y, desconsideradamente, el ánimo no depende de nada. Así nos encontramos con una percepción por día, siendo las ilusiones víctimas de los días en los que la percepción es positiva, negativa, o indiferente. Y en esos días de indiferencia, cuando nuestra ilusión nos es inútil, la ilusión muere.
…porque las mentiras aportan grandes verdades con ayuda de las palabras. Mira al cielo, contempla y descubre, que cuando estás mirando una estrella, en algunas ocasiones no ves nada. Eres capaz de observar algo que ya ha muerto o se ha apagado, y entonces la lógica también muere, comprendiendo que algo puede existir y no existir a la vez.
…porque una vez muerta la lógica, ya nada tiene sentido, y lo malo puede ser lo más bueno, y la acción más peligrosa e inútil convertirse en una circunstancia propicia para el éxito, en un plan estratégico de carreteras de sufrimiento, interpretaciones de la vida de éxito conseguido.
…porque el destino decide nada. Asimilamos nuestro futuro como un porvenir redicho en el que si algo sucede, no es casualidad. Si algo sucede dos veces, nos reafirmamos, y porque andamos doblando las acciones, haciendo, rehaciendo, sintiendo, resintiendo, muriendo, ¿remuriendo? No, ya vamos reentendiendo.
…porque yo sí pretendo tesis doctorales, porque aquí la lógica ya no tiene definición, aquí muerta, remuerta, existiendo sin coexistir con la realidad…pero reflexionemos un poco y determinemos, que si una vez más lo sencillo es dejarlo pasar, ahora paremos un minuto más. Porque, si tras leer todo esto no eres capaz de ver más allá y reflexionar sobre demasiadas cosas, ambos: lector y escritora, habremos de pedir diez veces perdón porque habremos cumplido al final, con lo que he empezado.
Share on:
  • ← Previous post
  • Next Post →
  • Este blog está lleno de ideas que se me pasan por la cabeza. La intención (la mayoría de las veces) no es ofender.
  • Hola, mi nombre es Ruth y soy ingeniera aeronáutica, residente en Madrid (España)
140x140

Ruth Salinas

Founder of the website
Facebook Twitter Instagram Spotify
Labels
  • Abril
  • Adiós
  • Año
  • Cambios
  • Diciembre
  • Enero
  • Sentimientos
latest posts
latest comments

Popular Posts

    Cheshire Cat (Gato Risón) Cheshire Cat (Gato Risón)
    no image Transhumanismo
    Igual no somos tan brillantes Igual no somos tan brillantes
    no image School Days
    no image Vivir en la parra
    no image Un año y once meses
    Crazy La La Land Crazy La La Land
    No me malinterpretes... No me malinterpretes...
    no image Hobbies malos
    no image Cuando quieres matar a alguien
Powered by Blogger.

Contact Form

Name

Email *

Message *

Este blog está creado para expresar mis ideas y compartir mi vida y mi forma de pensar. No dudes en compartir tus pensamientos conmigo y en darme feedback por las redes sociales.

Facebook Twitter Instagram

Gominolas World

  • Home
Created By SoraTemplates | Distributed By MyBloggerThemes