Gominolas World

  • Home
  • Features
    • Shortcodes
    • Sitemap
    • Error Page
  • Seo Service
  • Documentation
  • Download This Template

CATEGORY >



Colérica, indignada, masoquista, descentrada.
Imaginativa, desolada, apasionada, desentendida.
Investigadora, participativa, confusa, desengañada.
Capacitada, emocionada, sarcástica, descreída.

Ciertamente, hoy no es un día normal, por así decirlo. Todo esto y unas cuantas cosas más son las que siento en estos instantes *a lo largo del día antes y después de este momento, puedo añadir* en los que escribo una entrada de lo más caótica, ya lo vaticino yo.
Porque estoy sensible, y bien saben algunas que cuando estoy sensible *a pesar de que se me note menos que a mi Darling* me vuelvo un poco loca. Loca en diversos aspectos: loca por hablar, loca por participar, loca por dejar lo importante y moverme en lo entretenido, loca por bailar, loca por hacer streaptese *no me malentiendan*, loca por volar, loca por sentir cosas nuevos, loca por hacer lo que yo quiero, loca de atrevimiento, loca por...bueno, hay cosas que se entienden.
Podría explicar que mi entrada tenía papeletas para que el título fuera todos esos nombres, pero bien sabéis que me mueren los acertijos o más bien, las causas perdidas. Y según algunos entendidos del tema o bien yo soy la causa perdida, o lo es mi temperamento.
Dos días son insuficientes para poner como motivo el tiempo de haber puesto ese título, pero es gracioso como las nimiedades pueden unir personas, y saberme hoy en una situación un tanto inexplicable, de personas que se pierden por los caminos y llegan a temas de conversaciones insospechados *si resulta que, al final, hay que darle las gracias a las optativas*.
Y hoy me gustan varias cosas y otras bien pocas. Me gustaría ir explicándolas *Oh, yeah! Ruth se explica*.
Me gusta saber que puedo compartir opiniones. El logro de una personita con pareceres muy desviados de la realidad, ya sea por magnificencia o por estupidez, que ha logrado compartir *bien pocos, pero soy una personita* pareceres con otros. Es importante el poder compartir cosas con los demás, porque los temas de conversación deben fluir con entretenimiento y cogorza, todos un poco andando en zigzag entre ellos. Ideas borrachas *bien diría Javi que ideas felices*
No me gusta que me guste tropezar dos veces con la misma piedra. Una cosa es que sea consciente de la realidad, de lo nocivo de algunas cosas que se relacionan conmigo, que sepa lo negativo, las consecuencias, lo que puede acarrearme. Y otra muy distinta, aquella que no me gusta y me sorprende, es que me sorprenda imaginando lo que podría suceder tan nocivo con una sonrisa en la cara, como diciendo: "Qué malo que sería esto, pero como me gusta...". Por favor, que alguien me lo explique.
Me gusta asumir mis defectos, o no tan defectos. Es positivo ver los defectos de uno mismo y analizar qué defectos pueden ser, al fin y al cabo, pequeñas cosas que no son tan malas como uno cree al principio. Después de eso, me siento feliz *más y más y más feliz* al descubrir que esos defectos ya no son defectos y que puedo disfrutar con ellos el doble que antes.
No me gusta que se gusten los demás. Ególatras hay muchos, bastantes somos ya los que nos creemos los más chachis *chachos, chachas* del lugar. No hay más espacio, el hueco en el cielo del dicho es para poquitos, y los descreídos se pueden quedar ahí, en su descontento. Hay que saber analizar quien puede creerse mejor y quien peor.
Por un lado, los hay que somos así por genética, que sin remedio *o a través de unas técnicas que tengo que evaluar* tenemos un temperamento que nos lleva al egocentrismo.
Por otro lado, los hay que a base de sus cualidades y méritos, se hacen un hueco entre los vanidosos para aspirar al cielo, posiblemente nosotros los que ya andábamos por allí dejemos sitio para estas personas, porque se lo merecen *un poco apiladitos, sí, pero...¡donde caben dos, caben tres!*.
Por último, están aquellos *a los cuales he clasificado ahora, porque no los conocía* que han desarrollado la habilidad de descubrir ocho veces América. Son fáciles de localizar: son los que creen que las cosas que hacen ahora no ha sido nadie capaz de hacerlas *por supuesto, esto es mentira*, que esas cosas son de una grandeza esplendorosa, porque como ya dije son nuevas en el mundo; y que, independientemente de que averigüen que esos descubrimientos ya no son tan novedosos, siguen pensando que su mente es algo ajeno a esta realidad y que deberían ser considerados dioses.
Que Dios nos libre de que esta gente se nos suba a la chepa, ¡porque bien poco puede hacer con nosotros los coléricos quitándole el puesto!

Share on:

{Smile *batiendo récords*}


Graciosamente no me esperaba tener que escribir esto algún día pero...estoy batiendo récords de felicidad. Y con esta, ya son dos semanas seguidas en las que, de momento, no me ha sucedido nada tan malo o decepcionante que sea digno de mencionar. Todo sea dicho, en cuanto ate todos los cabos sueltos de los que depende, podré confirmar definitivamente mi gozo y alegría. Es algo que nunca antes me había sucedido, o por lo menos, nunca antes había tenido dos semanas en las que ningún día fuera malo. Si es cierto que este fin de semana he sufrido, y maldigo los dolores de espalda *por Quien-Sea, ¿desde cuando se tienen dolores de espalda por estar recta unas 6 horas?* que me han dado el tostón durante una tarde-noche-madrugada entera. Pero quien algo quiere, algo le cuesta, a pesar de que empleemos esta frase únicamente cuando nos conviene, y este es el caso para mí.
Tengo un repertorio de fotografías guardadas en múltiples carpetas que ya forman parte de mi vida. Y es que las imágenes son siempre sinónimo de alegría, ya que sólo en los momentos en los que uno disfruta, se le pasa por la cabeza inmortalizar el momento para rememorarlo más tarde, y por eso no me hace nada más dichosa que el hecho de saber que he estado cuatro días seguidos sacando fotos sin parar *con la colaboración de una cámara que debe de estar echando de menos a su dueño, si no se ha enamorado de mí y decide decirle a su propietario que se fuga conmigo*
Auguro que la semana que viene va a ser la semana que todos deberían aprovechar para aprovecharse redundantemente de mí. Sí, sí, la semana que viene a no ser que esos cabos sueltos decidan fastidiar en su totalidad, será la fecha en la que mis bromas sean simplemente eso, sin el típico ánimo sarcástico y ofensivo; mi risa no será falsa y cuando diga que todo me resbala, será cierto. Claro que, tampoco me callaré nada, así que no es la semana en la que Ruth no va a ser sincera amigos, que es la semana alegre, no estúpida.
Independientemente de las personas que anden con la mosca detrás de la oreja, tocando una sinfonía *como en las tardes con mi Darling, en la que ambas cantamos a coro aquella canción tan operística*y crean que mi semana feliz no les incumbe, créanme que no es así. Cada una de las personas que conmigo han tenido contacto en estas dos semanas han ayudado a que me sienta así *y ya van dos entradas en las que soy tremendamente dichosa*. Por supuesto, también tengo que decir que hay personas que me han ayudado a estar alegre porque son tan decepcionantes o tan ajenas a mi realidad, que el simple hecho de que les pase algo malo a mi me alegra. Y quiero que se entienda lo de algo malo, que no se refiere al mal ajeno, de eso uno nunca se puede sentir bien, simplemente de maldades nimias que pasan ante la vida sin gloria ni pena.
Finalmente, y gracias a vuestro permiso, me iré a ver la televisión y entre publicidad y publicidad, soñaré despierta como tantos otros días con la esperanza de seguir contando mis sueños a aquellos que, al descubierto o en las sombras, deciden leer un pedacito de mi historia.

Share on:

{Ilusión renovada, incrustada, el tiempo bien repartido. Cumpliendo 51. Escritura, oh, gran tesoro}





Vengo con las pilas recargadas. Y sí, sí, es fascinante el comprobar que no me ha hecho falta mucho tiempo para cargarme *cargarme yo, al mundo, a los malos de la PSP y a todos los villanos carlistas de los apuntes de Historia de España*. Porque, lo de los carlistas es algo impepinable y me suscitan dudas al saber que ellos estuvieron dando la vara durante unos cuantos periodos *desde Isabel II, hasta que se fue y todavía seguián ellos por ahí*, mientras que los gobernantes o los líderes nacionales se sucedían como si les diera más miedo ser el vencedor que aquel mártir que siempre lucha pero nunca gana *como Carlos*. Como podría pensar yo de mí misma, que puedo conseguir miles de las cosas que me propongo, cientos de los inventos que invento, decenas de sueños que pienso en mis momentos, y una a una todas las palabras que componen mi ser y mi futuro; y, sin embargo, soy como esa líder que se cree peor que los carlistas, seres incómodos, siempre al acecho pero que, a la larga, no llegan a ser esa amenaza que gana *como los malos sempiternos de las películas*.
Pero hoy se me han pasado las boberías, no sé si de veces que he escrito por aquí esto debe de haber sonado unas cuantas veces ya. Juro que esta es la definitiva, porque estoy convencida de que puedo hacer muchas cosas, no porque ahora tenga un buen día y esté influenciada por el jolgorio, sino porque me ha tocado de nuevo el duende que llevaba años buscando. Os aseguro que nadie puede llegar a imaginar como me había llegado a sentir por la falta de él, pero eso toca en otro apartado, así que acomodémonos, que llega lo próximo.



Hoy cumplimos 51 entradas. Sí, lectores, esta es la entrada número 51 de este blog que nació con ganas de comerse el mundo después de los fallidos intentos de una construcción propia.
La primera entrada que hice en este blog, por aquel Enero de 2008, fue con la intención de dejar un escrito reciente que había hecho, sin ganas de que lo leyera nadie, y sólo como Blog para inventar nuevos diseños para mi página en Pitas, la cual ahora me sigue perteneciendo pero no tiene nada de contenido. Sin embargo, tras el cierre de Pitas por encontrarme agotada de tanto diseño chafa, de escritos sinsentido y con ganas de cerrar una etapa de mi vida; sumado al cierre también de mi Fotolog, en el que escribía con religiosa regularidad, el único dominio que tenía reservado era este blog abandonado. Decidí entonces hacer algo por él, y desde entonces no he parado. Algunos meses son mejores que otros, algunos diseños más de Petit Suisse, de perder la vista o con pintas de tienda. Pero aun así hoy tenía ganas de celebrarlo, con colores chillones a pesar de que he oscurecido el verde para que nadie se me queje. Para los más avispados aviso, sólo hay 47 entradas, pero detrás de esas entradas han habido días complicados, y unos cuantos borradores que se me hace imposible borrarlos, porque contienen ideas que más tarde no salieron a la luz, y junto con ellos, esta entrada es la 51 de todas. Y eso que no hemos terminado...



No sé si hoy es el día en el que me está encantando extenderme, pero como he descubierto las miles de cosas que soy capaz de hacer, decidí empezar a demostrarlo con esta entrada que se merecía otros tantos miles de títulos, y de los cuales no he podido seleccionar 3 de mejor manera que ésta. Mi pequeño duende mencionado en esta entrada unos cuantos colores antes, no es otro que la escritura. Acudió este fin de semana presurosa, con ganas de abrazarme y decirme al oído que me echaba de menos tanto como yo la echaba a ella. Deseosa de suplicarme perdón, al igual que yo estaba ansiosa por arrodillarme ante ella para pedirle que no se fuera nunca más de mi lado, que no me dejara tan sola como lo había hecho durante años. Llorando por no ser capaz de enfrentarme de nuevo a la soledad triste y amarga que me envolvió en su momento, y a la cual no quiero volver si la escritura me vuelve a dejar.
No hay peor humillación, desolación...no hay peor momento en la vida de alguien que ama escribir y leer, de alguien con ganas de volar su imaginación en las palabras de una hoja escrita hasta en el reborde; que el momento en el que frente a una hoja y con un lápiz en la mano, no seas capaz de escribir unas cuantas palabras con sentido, unas palabras dignas de una historia, unas palabras que reflejen lo que quieres plasmar. Que, en definitiva, todo lo que salga de entre tus dedos no te satisfaga, te deje vacía, con la sensación día tras día de tener una hoja incompleta.
Pasa un mes y te vuelves a enfrentar como todas las tardes, a esa hoja sin terminar. Pasa otro con el mismo procedimiento y la misma hoja vacía, con cientos de ideas en tu mente y ningún sitio por donde dejarlas libres.
Y así, llevo ya un año, un año que puede que nadie se haya percatado, pero no he escrito otra cosa que las palabras que aquí se guardan, porque sólo son pensamientos y no partes de mi imaginación que quiera plasmar de manera fantástica o de novela. Porque desde aquel principio de curso del año pasado, en el que sacaba una libreta del bolso, me sentaba en las gradas, y me ponía a escribir frenética porque las ideas acudían a mí, desde las veces en las que mi Darling leía para darme su bendición, desde las veces que, comiendo en restaurantes, tenía que sacar el móvil para escribir unas cuantas líneas improvisadas; desde todas esas veces, no había vuelto a sentirlo.
Es desesperante ver pasar un año, mirarme las manos todos los días, mirarme al espejo y no encontrar el fallo que me hace no poder enfrentarme a mi enfado. Descubrir cada mañana que de mí no iban a salir mejores palabras que unos cuantos comentarios en este blog. E intentar seguir con mis fantásticas historias y quedarme ahí sentada, prefiriendo no mancillar lo que ya había escrito con mis torpes ideas. Este verano, como en los primeros meses de este dichoso año, quise intentar de nuevo mi enfrentamiento con esa hoja vacía, y fallé en el intento por tres días consecutivos.
Por eso no sé como darle las gracias a este duende que ha vuelto a aparecer. Todavía no me he vuelto a enfrentar a esa hoja, y puede que en mis nuevas batallas fracase, pero no será porque las ideas sigan sin fluir en mí, sino porque tendré que acostumbrarme de nuevo.
He encontrado el tiempo, la repartición de tareas, la ilusión que me permitía hacer todo. Ahora estoy renovada, porque el sufrimiento que pesaba en mí todo este año ya no está, pero no está en ningún aspecto de mi vida, que tanto me lastraba. Sólo me queda esperar que mi duende no me vuelva a dejar, porque entonces...entonces mis miles de títulos calcinarán.



Share on:


{Cuadrículas *recuerdos de Raist*}


"Con sus veinte años, que no aparentaba, Raistlin no lo pasaba nada bien.
No se le podía considerar alto, ni bajo, y lo que se dice de anchura, casi inexistente.
Era delgaducho como pocos, débil, con unos pulmones que no se explicaba como duraban, con esa tos imparable, y ese pelo gris...
No era muy comunicativo, con expresión seria y fría, voz áspera y susurrante y esos ojos azules que te miraba fijamente, hacían de él una persona con la que no se quería tratar.
Antes se podría considerar aceptable, sin esa tos y más, hablador, pero el accidente que casi le costó la vida lo cambió.
Ahora dependía mayormente de su hermano, Caramon, un fortachón que parecía un gigante y que era la única familia que lo acompañaba, porque su hermana era una guerrera y sus padres, cadáveres.
Había abandonad la casa en la que vivía, heredada de su padre y viajó por todo el mundo.
Pero cuando se le conocía era simpático, y también sarcástico, irónico, burlón y ambicioso, muy ambicioso.
Aunque era buen compañero y defendería a alguien muy querido hasta morir, poca gente gozaba de esa defensa, porque de vez en cuando, una envidia más o menos bueno.
En fin, un tipo raro ese Raistlin."

--------------------------------------------------------------

Transcipción exacta de algo realmente curioso. Siempre he tenido predilección por Raistlin, un persona del mundo de la Dragonlance, muy semejante a mí y por ello creo que me identificaba bastante con él durante la obra. Este texto *por llamarlo de alguna manera* forma parte de una unidad didáctica escolar.
Estando en 1º E.S.O. yo muy feliz y contenta, en un instituto nuevo, dando cosas nuevas y promoviendo mi cabeza de cara a mi futuro académico, en clase de Lenguaje comenzamos a dar el tema de "La Descripción", más o menos por el año 2004/05. Y es cuando el ejercicio para hacer en clase era una descripción de lugar y de persona.
Pues bueno, ahí está mi descripción de persona, en este caso de Raistlin, un poco triste, ¿no? Quise rescatarla porque, a pesar de ser un texto muy viejo y tocar la hoja donde está escrito como si fuera de oro, con ese sonido característico de un papel que coge polvo y se dobla en un rincón, crujiendo con cada roce; es mi texto favorito. Posiblemente esté muy lleno de errores, de faltas gramaticales, de frases sinsentido *juro que, aun habiéndolo escrito yo, no entiendo las frases finales*; pero eso es lo bueno, que en su momento me pareció una descripción fantástica, extensa y llena de palabras complicadas, suponiéndome un gran esfuerzo y una continuada satisfacción.
Ahora asimilo con gracia que la extensión se debía a mi letra que, por aquel entonces, era ilegalmente grande *vistose letras más grandes sólo al 500% de zoom*. También que las palabras complicadas se habrán ido junto con el color de la página y que, mirándolo ahora, lo único que impide mi más absoluta humillación es el saber a qué edad lo escribí y lo feliz que me sentí por ello.
Y ahora, haré lo que no se debe hacer nunca, profanar textos "sagrados". Desde que reordené mis hojas cajoneras *sí, OJO, cajoneras*, me entró en la cabecita el reescribir el texto. Puede ser bueno, puede ser malo, pero...renovarse o morir.

------------------------------------------------------------

"Con sus veinte años, que no aparentaba, Raistlin no pasaba por su mejor momento.
Su persona era tan misteriosa como las condiciones de su estado. Aunque muchos podían confirmar que durante toda su vida nunca gozó de una salud envidiable, también coincidían en que podía sobrevivir gracias al apoyo incondicional de su hermano, el cual parecía tener toda la fortaleza física que le había sido negada a Raistlin; y también gracias a una ambición desbordante, que se basaba en las ganas de conocimiento y de adquirir un rango superior a los demás para superar sus dificultades. Sin embargo, también sería esa ambición la que le quemara por dentro.
Tras pasar aquella prueba infernal de magia, fue cuando su salud pasó a un estado fébril, con una tos provocada por unos nuevos pulmones totalmente desgarrados, una mirada que sólo contemplaba desgracias; y una personalidad agria y sarcástica siempre dispuesta a alejar a las personas de su lado.
Sólo con su hermano y aquellos que, más por apoyo hacia éste que hacia Raistlin, era con los que verdaderamente podía contar. Debido a su estado y a los tormentos y abusos que soportó en la infancia, se identificaba con los pobres y desamparados, a los que ayudaba sin dudar y con incuestionabilidad admirable.
Aun así, nadie olvidaba jamás su mirada cargada de desprecio, viendo a todos morir, y su risa cortante y en discordia con su siempre susurrante voz, risa que nunca presagiaba nada bueno..."

Share on:
  • ← Previous post
  • Next Post →
  • Este blog está lleno de ideas que se me pasan por la cabeza. La intención (la mayoría de las veces) no es ofender.
  • Hola, mi nombre es Ruth y soy ingeniera aeronáutica, residente en Madrid (España)
140x140

Ruth Salinas

Founder of the website
Facebook Twitter Instagram Spotify
Labels
  • Abril
  • Adiós
  • Año
  • Cambios
  • Diciembre
  • Enero
  • Sentimientos
latest posts
latest comments

Popular Posts

    Cheshire Cat (Gato Risón) Cheshire Cat (Gato Risón)
    no image Transhumanismo
    Igual no somos tan brillantes Igual no somos tan brillantes
    no image School Days
    no image Vivir en la parra
    no image Un año y once meses
    Crazy La La Land Crazy La La Land
    No me malinterpretes... No me malinterpretes...
    no image Hobbies malos
    no image Cuando quieres matar a alguien
Powered by Blogger.

Contact Form

Name

Email *

Message *

Este blog está creado para expresar mis ideas y compartir mi vida y mi forma de pensar. No dudes en compartir tus pensamientos conmigo y en darme feedback por las redes sociales.

Facebook Twitter Instagram

Gominolas World

  • Home
Created By SoraTemplates | Distributed By MyBloggerThemes